Testimonio paciente. - Gastrum
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Testimonio paciente.

Hoy compartimos el testimonio de una paciente que nos hacía llegar estas reflexiones sobre cómo llegó a tomar la decisión de poner fin a su problema de obesidad. Esperemos que estas reflexiones ayuden a muchas otras personas que puedan estar pasando por la misma situación.

 

  • Estoy estudiando para auxiliar de geriatría, haciendo las prácticas sobre cómo mover a las personas mayores cuando están en la cama. Hubo un momento en que  hicimos prácticas entre todos los estudiantes. Era mi turno. Por lo general, se necesitan 2 personas para mover a una persona. Para mí se necesitaron 4 personas. Fue un momento complicado para mí.

 

  • Desde que me independicé he cogido el mal hábito de no cocinar y comer precocinados o comida rápida todos los días durante los últimos 3 meses. Obviamente esto ha tenido sus consecuencias sobre mi peso que ha aumentado considerablemente en los últimos meses.

 

  • A finales del año pasado tuve que buscar un vestido de dama de honor para la boda de mi hermana. La talla, por supuesto, no estaba a mi favor. No sé cómo explicarlo, pero tal vez alguien pueda identificarse con esto. La gente se avergüenza de ayudarte. Nunca te sientes bonita con un vestido o es incómodo. Simplemente se trata de encontrar el vestido que te quedo “menos mal”. Terminé sin comprar vestido.

 

  • Dos semanas antes de la boda de mi hermana me estaba probando mi vestido. Mis mejores amigos trataron de animarme con cumplidos falsos aunque yo me veía terriblemente grande.

 

  • Mi cuerpo se me hacía pesado. Me sentía cansada constantemente, sin ánimos ni vitalidad para hacer nada.

 

  • El coste añadido de la obesidad tanto a nivel de ropa como de comida fue también un factor más a tener en cuenta para tomar la decisión.

 

Finalmente, después de todo esto me di cuenta de que algo debía hacer. Empecé a querer quererme más, a comer más sano , a dejarme ayudar por profesionales médicos, a hacer largos paseos por la noche mientras escucho música, a tirar la ropa holgada para poco a poco ir poniéndome ropa no tan ancha, y así sigo en este camino que es una lucha constante contra la obesidad porque en este recorrido también he aprendido a que no la obesidad siempre estará de alguna forma u otra presente en mí, por algo dicen que es una enfermedad crónica, pero es un camino que sin duda ya me está aportando pequeñas grandes alegrías que bien valen la pena el esfuerzo.

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