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Vitamina D y Confinamiento

Compartimos este artículo de María Morales Martínez. Dietista-Nutricionista en Gastrum. Número de colegiada: 00773

 

Debido a las medidas de confinamiento adoptadas por la crisis sanitaria por la pandemia de Covid-19, ha disminuido la exposición solar diaria de algunas personas, sobre todo aquellas cuyas viviendas no tienen acceso al exterior a través de terrazas, balcones, azoteas, etc.

Durante el estado de alarma, han sido muchas las noticias sobre la necesidad de suplementación de vitamina D tanto como medida preventiva como tratamiento concomitante en pacientes con Covid-19.

Como profesionales sanitarios y de la nutrición, vamos a aclarar las posibles dudas que haya al respecto.

Vitamina D

La vitamina D procedente de los alimentos y de la síntesis epidérmica son biológicamente inactivos, estos se deben activar en el hígado y riñones, dando lugar finalmente al calcitriol o 1,25- dihidroxi-colecalciferol, que es la forma activa de la vitamina D.

Funciones:

  • Metabolismo del calcio y el fosforo
  • Interviene en numerosos procesos celulares:
  • Interviene en la regulación de la inflamación, dando lugar a un menor riesgo de infecciones.
  • Disminuye también la presión sanguínea.
  • Efecto neuroprotector del sistema nervioso.
  • Interviene también en la función muscular.

 

Vitamina D consejos nutrición Gastrum

 

 

¿Cómo obtengo vitamina D?

La principal fuente debe ser la síntesis cutánea de vitamina D a través de la exposición solar en brazos, piernas, cuello y cara, con 15 minutos diarios, sería suficiente. Importante que sea sin protección solar, puesto que los filtros solares impiden dicha síntesis. Cabe señalar que las personas con un tono de piel más oscuro necesitan una mayor exposición solar que las de piel más clara para la síntesis de esta vitamina. Tener en cuenta que las personas de piel clara que se someten a un exceso de exposición solar pueden sufrir de eritemas y quemaduras.

Por otro lado, podemos obtener la vitamina D de los alimentos. Las principales fuentes alimentarias son: pescados, sobre todo los azules, el huevo y concretamente la yema, así como los lácteos enteros o fortificados y la mantequilla.

ingestas alimentarias recomendadas

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la ingesta recomendada diaria de vitamina D es:

  • Bebes de 7 a 11 meses: 10 µg/día
  • Niños de 1 a 17 años: 15 µg/día
  • Adultos: 15 µg/día
  • Embarazo y lactancia: 15 µg/día

Deficiencia

En general, una gran parte de la población tiene deficiencia de vitamina D, pero con mayor frecuencia las personas de la tercera edad, que además resultan ser las más afectadas por Covid-19.

¿Qué produce deficiencia?

  • Falta de exposición solar
  • Dificultad en la absorción por patología intestinal.
  • Edad avanzada
  • Aumento del metabolismo degradativo
  • Aumento de los requerimientos nutricionales
  • Aumento de las pérdidas de nutrientes por síndrome nefrótico o diálisis peritoneal.

Hay que tener en cuenta en este sentido, que para que se dé un correcto metabolismo de vitamina D, hay que tener un correcto nivel en el organismo de otros micronutrientes como son el calcio, el hierro, el magnesio y la vitamina B2.

Consecuencias de la deficiencia

  • Raquitismo
  • Osteomalacia
  • Osteoporosis o fragilidad ósea.
  • Hipoparatiroidismo
  • Fragilidad muscular
  • Mayor susceptibilidad a infecciones virales y bacterianas.
  • Mayor tendencia a enfermedades psiquiátricas y neurológicas.
  • Mayor prevalencia de enfermedades autoinmunes.

Toxicidad.

Las vitaminas, pertenecen al grupo de los denominados micronutrientes, lo cual hace referencia a que se necesitan pequeñas cantidades diariamente. Existen dos tipos de vitaminas: hidrosolubles y liposolubles. Las vitaminas hidrosolubles (vitamina C y vitaminas del complejo B), no suelen tener efectos toxicológicos por exceso, puesto que el excedente que no necesitamos lo eliminamos por la orina, a través de los riñones. Pero las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) por su naturaleza grasa, se acumulan en el organismo, dando lugar a toxicidad.

Efectos de la toxicidad:

  • Náuseas
  • Pérdida de apetito
  • Irritabilidad
  • Dolores articulares
  • Depósitos de calcio en los tejidos blandos como los riñones (cálculos renales)

¿Suplementación?

Teniendo en cuenta que un exceso de vitamina D, puede dar lugar a efectos perjudiciales para la salud, es evidente que no se debe suplementar de manera sistemática a toda la población.

Para saber si es necesario suplementar esta vitamina, es necesario realizar una analítica que determine los niveles en sangre de vitamina D, para saber si estamos o no en valores de deficiencia.

 

Suplementación Vitamina d

 

Según el tipo de deficiencia habrá que suplementar con una dosis diferente. Por lo tanto, antes de tomar ningún suplemento, consulta con tu médico o tu dietista-nutricionista.

En los casos de personas mayores de 60 años, que se encuentran confinadas en estos momentos y por lo tanto tienen una menor exposición solar, acompañado de un mayor riesgo de déficit (malabsorción o baja ingesta alimentaria de vitamina D) como hemos mencionado anteriormente, podrían suplementarse con una dosis de 5 µg (200UI) al día de colecalciferol, que sería la forma de elección para la suplementación y profilaxis. Esta misma dosis (5 µg), es la que se utiliza de manera profiláctica en los lactantes menores de 6 meses.

Y siempre que no exista deficiencia, antes de suplementarse, procura tener una mayor exposición solar y una buena ingesta de alimentos ricos en vitamina D.

 

 

 

 

 

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